cuenta pública boric lgbtiq

#ENEFECTO | LA CUENTA DE BORIC Y EL TRISTE INICIO DEL MES LGBTIQ+

En esta columna #EnEfecto, la periodista Catalina Llantén Poblete aborda las promesas de campaña del Presidente Gabriel Boric enmarcadas en derechos de personas de la comunidad LGBTIQ+ y su nula mención en el discurso de la Cuenta Pública 2025.  

x Catalina Llantén Poblete

Voté por el Presidente Boric y volvería a hacerlo. Pero su última cuenta pública me decepcionó.

Celebrar los triunfos que se han tenido en estos cuatro años no impide levantar la alerta frente a lo que no se cumplió y no tuvo mención alguna en el último discurso de Cuenta Pública.

He leído a muchas personas criticar que las leyes relativas a la comunidad LGBTIQ+ “no había por dónde aprobarlas”, que “habría sido una pérdida de tiempo con el parlamento que tenemos”, “¿de qué sirve darle urgencia a leyes pro LGBTIQ+ si el parlamento lo va a rechazar?” y que “no es culpa del presidente”. No se trata de buscar culpables. Se trata de preguntarnos ¿Por qué los derechos LGBTIQ+ pesan menos? Por qué si son derechamente promesas incumplidas de este gobierno no podemos tener la capacidad de autocrítica desde nuestro sector y asumir que el gobierno nos falló en esto. Claro que se avanzó tremendamente en otras materias, pero vaya que se nos falló a las diversidades y disidencias de Chile.

Este era el momento para materializar y fortalecer los cambios. Era el momento para avanzar en lo que hace décadas era impensable. 40 horas laborales, Copago Cero, sueldo mínimo de 500 mil pesos. Se logró, se firmó y se promulgó en este gobierno y con este parlamento. Un parlamento con mayoría conservadora. Ese mismo parlamento opositor fue con el cual el gobierno se sentó a conversar, negociar, llegar a acuerdos. Pero parece que para las promesas en materia de diversidad sexual y de género no podemos aplicar la misma lógica

El estatus de los compromisos de campaña en materia de diversidad sexual y de género es desolador. Nulo. Inexistente. Y es un hecho. El programa de Gobierno del Presidente, presentado en 2021, contemplaba una reforma a la Ley de Adopción, una Ley de derechos filiativos, modificación de la Ley de Identidad de Género, ingresar un proyecto de ley para un Modelo de Educación Sexual Integral, un Plan Nacional de Derechos Sociales LGBTIQ+ y un cupo laboral trans.

En la práctica, ninguna de estas promesas fue cumplida y no todas dependen de un Parlamento que las apruebe.

En esta Cuenta Pública 2025 no se hizo mención alguna a ningún tema relativo a la diversidad sexual y de género. Aún quedan nueve meses de gobierno y habría sido prudente quizás mencionar estas temáticas como desafíos pendientes.

La agenda anti derechos ya llegó a Chile y no sé si le estamos tomando el peso. No se trata “criticar al gobierno” es exigir que se cumpla lo que se nos prometió“. 

Resulta aún más aterrador esta omisión del Presidente si consideramos el panorama mundial y nacional de avance de los discursos antiderechos, que ya no son una amenaza, sino que constituyen un hecho. Cómo no va a ser prioridad hacer frente a la poderosísima ultraderecha que ya ha comenzado a arrasar con los derechos de la comunidad en países como Hungría, Reino Unido, Estados Unidos y Argentina. 

Dónde está la mención a las miles de familias con hijes trans que ven con miedo el retroceso nacional con la aprobación del Congreso de un informe lleno de mentiras que sugiere quitarles el acompañamiento biopsicosocial en los procesos de transición de género e impide la utilización del nombre social en colegios.

¿Dónde está la vocería al respecto? ¿Dónde está la mención? ¿Dónde está la condena al malicioso discurso de parlamentarios y políticos que mienten descaradamente sobre nuestras niñeces y adolescencias trans? No hubo y no hay. Consideremos también que este Ministerio de Salud ha sido el único en la historia que no se ha reunido con las diversidades y que es la cartera que consagró retrocesos a las infancias y juventudes trans mediante la publicación de la Circular 7 en junio del año pasado, la que, motivada por argumentos políticos y no científicos, sugiere suspender tratamientos hormonales dirigidos a jóvenes trans.

La agenda anti derechos ya llegó a Chile y no sé si le estamos tomando el peso. No se trata “criticar al gobierno” es exigir que se cumpla lo que se nos prometió. 

Lamentablemente las diversidades y disidencias se usan como moneda de cambio para conseguir los votos. Volvería a votar por el presidente Boric, pero me decepciona el abandono a toda la comunidad LGBTIQ+ que lo apoyó pensando en que aseguraríamos nuestros derechos antes de la avalancha fascista.