Reaccionarios del Sagrado Corazón de Jesús

QUE ALGUIEN RECE POR LA PATRIA:

Todos los sábados, sagradamente, los “Reaccionarios del Sagrado Corazón de Jesús” se reúnen en diferentes esquinas de Santiago a rezar por el país. Con 16 Padres Nuestros, 153 Ave Marías y otras tantas oraciones más, el movimiento autodefinido “católico militante”, “contrarrevolucionario”, “anticomunista” y nacido como respuesta al estallido social, busca resguardar a Chile de una crisis moral que, dicen, está hundiéndonos a todos. “El hombre no es libre para hacer lo que quiere. Cuando muera va a tener que rendir cuentas a Dios”, asegura Juan Valdivieso, uno de los líderes y fundadores de este movimiento que desde la sombra busca encarrilar al país. 

x Francisco Lucero Robles

Faltan 10 minutos para las 13:00 de un sábado de abril y Juan Valdivieso (62), junto a Tomás Nuño (27), actuales líderes de los Reaccionarios del Sagrado Corazón de Jesús, llegan en metro con un estandarte y dos banderas a la explanada de la Estación Central. Mientras buscan  un lugar para instalarse a rezar el “Rosario x Chile”, conversan sobre el Papa, el catolicismo actual y la historia de la religión junto a otro joven que acaba de llegar y que escucha atento las palabras de Valdivieso. 

El sol golpea fuerte y la temperatura está a punto de sobrepasar los 20°C. El comercio ambulante se apodera de la explanada, los gritos abundan y los chiflidos anuncian que Carabineros se acerca. Y no son los únicos que se disputan el lugar. Un grupo de feligreses evangélicos sube el volumen a su parlante, advirtiendo, aunque sin dirigirles palabra, que quizá quien hable más fuerte será oído por Dios. 

Tenemos más problemas con los protestantes que con los zurdos que nos detestan— había dicho Valdivieso en una entrevista anterior a aquella jornada de sábado. 

Foto por Mila Belén (@mila.belen_)

Lo de enfrentarse en la calle es común. Metro Santa Lucía, Plaza de Maipú. Evangélicos con altoparlantes a todo volumen han buscado en más de una ocasión recuperar su metro cuadrado aunque para mala suerte de ellos, los otros fueron puntuales y llegaron antes. Luego, la disputa porque el lugar siempre les ha pertenecido. Después, gritos y pechos inflados. Micrófonos salpicados de saliva, banderas y cruces de los Reaccionarios. Un día un transeúnte se les puso en medio y les dijo “oye, yapo, córtenla”. Y ahí quedó todo. Aunque la pelea por la plaza siempre vuelve. 

Los Reaccionarios son profundamente críticos con el mundo evangélico, pero al mismo tiempo asumen que la Iglesia Católica tiene gran responsabilidad en el crecimiento de esta ala del cristianismo. 

—Son bien activos, y es una religión fácil de ser convincente para el ignorante—dice Valdivieso—. Los protestantes reclutan a los católicos ignorantes. (…) El catolicismo aquí en Chile no se defiende.   

Esta vez, frente a la estación de trenes son solo cinco, aunque siempre llegan entre ocho a diez personas. A veces incluso quince. 

“Dios y patria” se lee en una de las banderas que sostiene uno de los integrantes del grupo ultracatólico mientras comienzan el rezo que incluye 16 Padres Nuestros, 153 Ave Marías, 16 oraciones de Fátima, misma cantidad de “Glorias”, una oración a la Virgen del Carmen, otra a San José y otra serie de oraciones. Para terminar, tal como si libraran una batalla, entonan un extracto  del Himno de los Mártires de Barbastro —melodía en honor a los sacerdotes asesinados en España durante la Guerra Civil en la ciudad de Barbastro— que dice: 

“Jesús ya sabes soy tu soldado, siempre a tu lado yo he de luchar, contigo siempre hasta que muera, una bandera y un ideal ¿y qué ideal? por ti Rey mío la sangre dar”. 

Nuño es, generalmente, el encargado de sostener el estandarte durante el rezo del rosario los sábado y quien inicia la oración. Sobre ese pendón azul, con una cruz blanca y el Sagrado Corazón de Jesús en llamas rodeado de espinas, el joven reflexiona:

—Chile es un país católico, fue fundado así. Cuando el bando progresista llama a refundar Chile lo que hace es atacar a la iglesia—asegura orgulloso—. El catolicismo siempre ha valorado la patria. La bandera chilena con el Sagrado Corazón simboliza aquella promesa que nos hizo el rey de Francia pero que nosotros, sin ser reyes, queremos hacer que el Sagrado Corazón triunfe en Chile y triunfe la contrarrevolución.   

LA AMENAZA AL MUNDO CATÓLICO

Los Reaccionarios del Sagrado Corazón de Jesús son un grupo católico tradicional fundado por Juan Valdivieso y Jorge Zamora (48), en 2020. El primero es ingeniero comercial de la Universidad católica, no tiene hijos y asegura tener una vida “típica de soltero”. Lleva una vida social activa, no hace deporte y le gusta leer. De familia católica, cuando era niño iba a misa “porque había que hacerlo”.  Zamora, en cambio, es reservado y no entrega más detalles sobre su vida privada aparte de definirse como emprendedor. 

Reaccionarios del Sagrado Corazón de Jesús
Foto por Mila Belén (@mila.belen_)

La relación entre ambos, en todo caso, comenzó varios años antes. Junto a otros amigos, que han decidido no participar de las oraciones públicas, se reunían a conversar sobre actualidad nacional e internacional y del estado de la Iglesia Católica. De hecho, ya en 2017, cuenta Valdivieso, tenían un diagnóstico claro: 

Veíamos cómo el país se hundía desde un punto de vista moral y social. La gente no vive mejor, no es más feliz, y eso también es fruto de la pérdida de la fe. Siempre nos preguntamos, ¿y qué podemos hacer?

Así, llegó el estallido social de 2019, o como ellos le llaman “la insurrección”, y durante las marchas del Rechazo a la nueva constitución tuvieron sus primeras apariciones públicas. En ellas rezaban solo algunas oraciones y levantaban el estandarte azul —que aún ocupan— que Valdivieso y Zamora habían mandado hacer años antes inspirados en la Carillon Sacre Cour, una bandera utilizada por los católicos de Quebec, Canadá. 

—Ahí nos ubicó mucha gente— dice-. Había muchos grupos, más bien políticos. Pero todos se fueron diluyendo. Si alguien quiere decir cuál es el movimiento que más se ha mantenido en la calle constantemente, somos nosotros. 

Fue en ese entonces que conocieron a Sebastián Izquierdo, líder del movimiento Capitalismo Revolucionario y condenado a 598 días de presidio por los delitos de lesiones graves y menos graves en el contexto de las manifestaciones sociales de 2019. Izquierdo promocionó en diversas ocasiones el “Rosario x Chile” y desde los Reaccionarios cuentan que intentaron trabajar juntos pero que finalmente no se logró, ya que “tratar con él (Izquierdo) no es fácil”.

Tiempo después llegó Tomás Nuño

Diseñador de la Universidad Católica, y egresado de un colegio católico, admite que no fue hasta segundo año de su carrera universitaria que se reencontró con la fe. Ahí comenzó a ir a misa a la capilla ubicada en el campus Lo Contador, solo a sentarse en las bancas “sin querer cambiar realmente”, pero reconoce que se sentía “a gusto”. El diseñador recuerda que pensaba que su universidad era “bastante progresista” y que vio “cosas que le chocaron mucho”. 

—Había una mochila que tenía un pañuelo feminista, pero también tenía un pin de la Virgen María y yo me acuerdo de que la vi de lejos y dije, “esta cuestión es rarísima, ¿por qué una feminista tendría algo de la Virgen?” —recuerda molesto—. Y me acerco, y claro era una cuestión súper blasfema, ¿cachai? profana, súper denigrante.

Una de las integrantes del movimiento, que prefiere resguardar su identidad y destaca entre los Reaccionarios por viajar sábado a sábado desde Peñaflor a Santiago, asegura que “la insurrección nos dio más fuerza a nosotros”. 

—Mostrar tanta maldad, tanto salvajismo y ofensas públicas hacia las imágenes (en relación con la quema de iglesias y figuras católicas en el estallido) le dio más fuerza a cierto sector que siempre estuvo callado—dice. 

El debut de los Reaccionarios del Sagrado Corazón de Jesús ocurrió en diciembre de 2020, cuando Juan y Jorge decidieron pararse con su estandarte afuera del metro Tobalaba a rezar un rosario completo por primera vez.. 

El país iba a dar un paso decisivo e irreversible hacia su descomposición final si el proyecto de nueva constitución tenía éxito—argumenta—. En las conversaciones que tuvimos apareció una vez más el papel de la Santísima Virgen quien en tantas ocasiones ha auxiliado a las familias de nuestro país con el rezo del rosario. Lo natural, entonces, fue acudir a ella públicamente para que resolviera lo que solo ella podía resolver. Y lo hizo. 

Reaccionarios del Sagrado Corazón de Jesús
Foto por Mila Belén (@mila.belen_)

Para quienes sábado a sábado se reúnen a rezar el rosario en las calles de la capital, la “insurrección” no fueron simples desórdenes públicos, sino que “agentes” que buscaban generar la revolución contra los valores católicos. 

——Lo que ocurrió el 18 de octubre son células de distintas ideologías, células anarquistas, células feministas, células del colectivo LGTB, donde cada uno quiere generar ciertos cambios y apuntar a distintas partes, pero de forma articulada—argumenta Tomás Nuño—. Son ideologías perversas, son ideologías que atentan contra el orden de Dios

Priscilla López, también estudiante de la Universidad Católica, cuenta que las movilizaciones terminaron por reavivar su fe de la que se había alejado en el colegio. 

——Con el octubrismo, ahí uno como que ve a Satanás. Ahí de verdad se ve la oscuridad. Y uno dice ‘al final, los fachos religiosos fanáticos tenían razón en todo’—explica—. Entonces, además de irme haciendo más religiosa, me fui moviendo a la derecha

López reconoce que “era muy de izquierda” por su formación escolar en un colegio católico privado de Ñuñoa. Tenía un profesor de historia que, dice, “era comunista”. Si bien el establecimiento era católico, la joven asegura que era “como de cartón”. 

Su ingreso a los Reaccionarios tiene sentido: para el movimiento, la lejanía con las ideas comunistas va más allá de lo político. Tiene una raíz divina.

—El catolicismo por doctrina es opuesto a ciertas ideologías, son incompatibles— afirma Valdivieso—. Entonces, si bien nosotros no somos de un partido de derecha, sí somos anticomunistas, vemos el comunismo como una amenaza

Zamora, el otro fundador de los Reaccionarios, argumenta que las ideas comunistas “son errores que los seres humanos hacen propios para justificar una mala disposición de la voluntad”. 

Estas críticas incluyen también al liberalismo y gran parte de la derecha actual por no ser lo suficientemente conservadores. Entre los apuntados se encuentra el expresidente Sebastián Piñera por su respaldo al matrimonio homosexual. Y sobre el gobierno actual del republicano José Antonio Kast, explican que no tienen grandes esperanzas en cuanto a temas socioculturales y religiosos.

Reaccionarios del Sagrado Corazón de Jesús
Foto por Mila Belén (@mila.belen_)

—El liberalismo es un problema porque sostiene el principio de que el hombre es su propia ley. Entonces es el hombre el que decide qué es bueno y qué es malo, no existe una Ley de Dios, no existe Dios—argumenta—. El hombre no es libre para hacer lo que quiere. Cuando muera va a tener que rendir cuentas a Dios.

Zamora, por su lado, es crítico de los políticos ya que quienes deben hablar “se mantienen en un inexplicable silencio” y los que “hablan lo hacen para retroceder y entregar terreno ideológico a los adversarios de la patria”. 

Luego de las dos horas de rezo, los integrantes tienen la tradición de realizar una sobremesa en algún local de comida cercano a la convocatoria. Ahí hablan de temas de doctrina, pero también de contingencia nacional. Ellos aseguran que este espacio ha sido fundamental, sobre todo para los más jóvenes, para aprender de doctrina católica y poder expresar sus opiniones políticas. 

CATOLICISMO MILITANTE

Benjamín Quintana (18), estudiante de Construcción Civil de la Universidad Católica, recuerda que en marzo pasado, luego de verlos declamando en la Plaza de Armas, decidió sumarse al movimiento.

Lo que más me marcó es ese espíritu de guerra, de militancia y de esperanza— reflexiona.  

La idea de que rezando están dando una batalla en el espacio público, es común entre los participantes. Y así lo reflejan tanto en sus conversaciones, como en sus símbolos y discursos. 

La iglesia es una milicia, es un combate para llegar al cielo. El catolicismo no es una cosa que se encierra en la misa o en la casa. Sino que el catolicismo siempre quiso conquistar— afirma Valdivieso. 

Los Reaccionarios siguen la doctrina que alguna vez su líder vivió en carne propia. En 1985, Juan Valdivieso entró a la Universidad Católica y conoció al movimiento católico “Tradición Familia y Propiedad” (TFP), fundado en Brasil por Plinio Correa de Oliveira, en el que participó por nueve años. Su nombre se debe, cuenta Valdivieso, a los tres pilares de la “civilización cristiana”. 

Correa de Oliveira fue un escritor e intelectual católico brasileño, autor del libro Revolución y Contrarrevolución, texto que inspira a gran parte de los integrantes del movimiento. En sus escritos, Correa de Oliveira establece que hay un enemigo del mundo católico y las ideas conservadoras que sería la “revolución”, por lo que el mundo católico debe adoptar una postura “contrarrevolucionaria”, tal como lo hace este grupo. 

En ese contexto, los Reaccionarios reivindican un “catolicismo militante”, marcando, según ellos, una diferencia importante con la Iglesia actual que vive la religión de una forma más pasiva. Esa es una idea que se percibe dentro del grupo ultra católico. De hecho, para iniciar el “Rosario x Chile” vociferan seguros de sí mismos “¡el inmaculado corazón triunfará!”, tal como si fuera una arenga militar.

Reaccionarios del Sagrado Corazón de Jesús
Foto por Mila Belén (@mila.belen_)

Este concepto se refleja también de forma elemental en las imágenes que utilizan. El encargado de diseñar las gráficas de las convocatorias que difunden en redes sociales es Tomás Nuño. Todas sus referencias vienen de las cruzadas que hace mil años llevaron a cabo los católicos en medio oriente

Las críticas a la Iglesia actual son comunes dentro de los Reaccionarios. 

La joven peñaflorina que prefiere resguardar su identidad, recuerda que, al igual que Priscilla López, también fue crítica de la forma en que le enseñaban religión durante su escolaridad.

—Era una mirada más bien buenista del catolicismo, en donde ante cualquier ofensa, tú tienes que darle otra mejilla. Y tampoco es que sea tan así en la doctrina que he aprendido últimamente —asegura—. Me molestaba el quietismo que tenían ante situaciones como de maltrato, bullying, cosas así. Estaba muy de moda mostrar que los católicos eran gente tonta, en contraposición con los ateos, que eran los inteligentes. 

La joven, que también estudió en la Universidad Católica, cuenta que proviene de una familia profundamente católica y conservadora, y recuerda que cuando era chica su abuela le hacía rezar el rosario todas las noches. Ella, sin embargo, es clara al afirmar que actualmente su fe, y la de millones de católicos, está siendo amenazada. 

En ese sentido, el objetivo de los Reaccionarios del Sagrado Corazón de Jesús no busca solo la visibilización de las ideas católicas sino que eso también se transforme en acciones concretas.  

—Creemos que la única salvación para la humanidad es que se vuelva a convertir— explica Valdivieso.

Y algo han logrado. Según el líder, al menos ocho personas se han bautizado católicos luego de orar junto a ellos y otro par de decenas han completado los sacramentos eclesiásticos como la primera comunión y la confirmación. 

Hasta ahora se han reunido más de 323 veces en diversas comunas de la capital: Las Condes, Providencia, Estación Central, Maipú o Puente Alto, siempre cerca de una estación de metro para que los fieles puedan llegar y haya alta afluencia de personas transitando. 

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Foto por Mila Belén (@mila.belen_)

Y si bien el grupo ha viajado a ciudades como Rancagua, Viña del Mar y Valparaíso a militar su fe, reconocen que la falta de recursos los afecta y que los ha limitado para expandirse a otros lugares del país.

Tengo la expectativa de que se una cada vez más gente, de que se replique en otras regiones, volver un poco a visibilizar al católico que está escondido. Que los que son más tímidos, o que están solos, puedan encontrar también un lugar donde poder expresar su fe —cierra Priscilla López—. 

En medio de la oración en Alameda con San Borja, un transeúnte se detiene a escuchar a los Reaccionarios. Tiene el rostro y las manos tatuadas. Clava sus ojos medios ocultos por una vicera grisácea  y unos segundos después levanta su brazo derecho haciendo el saludo nazi. Sin detener el rezo ni por un segundo, los Reaccionarios mantienen la mirada fija y continúan como si nada hubiese ocurrido. 

La oración nunca debe acabar antes.